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La vida viene sin fecha de vencimiento

Vívela como quieras!

Natalia Broggi

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September 29

San Martin cruzó los andes en un burro muerto de hambre...

 Hola a todos:
 
Aquí me reporto desde San José de Jáchal, provincia de San Juan. Debido a las muchas recomendaciones de la gente en el camino y a algunas otras por e-mail como la de mi primo Martín, que dicen que debo ver el Valle de la Luna hemos deshecho camino y aquí nos encontramos a poquitos km de tan magna maravilla de natura.
 
Estuvimos en Mendoza ciudad, la capital del vino una cuidad bonita como pocas he visto hasta ahora, allí después de una primera noche en un hospedaje que tenía "canilla libre" de malbec, tv con cable, y el baño más espectacular que he usado, nos mudamos a otro un poquito más económico... grande fué mi sorpresa cuando volviendo de caminar por la ciudad, veo en la esquina de aquel lugar a "las chicas" haciendo la noche. Nuestro tranquilo hospedaje era un terrible telo! (telo= hotel al que se acude por horas para tener sexo, con compañia propia o pagada)
 
Ahí fue que entendimos porque el tipo de la recepción  nos miraba con carita pícara. Bue, a no hacerse las fifí, que alguna vez también nos ha tocado usarlos! En definitiva el lugar era limpio tenia cable y durante el dia estaba vacio... y por la diferencia de precio nos tomamos una botellita de los mejores malbec mendocinos cada noche!
 
Después de pasear por la ciudad y el inmenso parque que tiene y por las localidades de alrededor, alquilamos un autito y fuimos a la zona de alta montaña por la ruta 7, que te lleva a la frontera con Chile.
 
Empezamos por Villavicencio, donde nace el agua mineral embotellada más antigua de la Argentina, allí en el puesto de guardaparques un hombre que llevaba la felicidad estampada en la cara, nos explicó el camino a seguir y nos dio un poco de agua mineral para el viaje. Paramos en el hotel de aguas termales, caminamos por los jardines del paraiso y seguimos camino hasta uno de los tantos lugares por los que San Martín pasó en su campaña libertadora, donde nos quedamos boquiabiertas por la indescriptible belleza que teníamos ante los ojos. La pre cordillera relucía en todo su esplendor y yo no tengo palabras que igualen lo que ví.
 
Llegamos a Uspallata el perfecto valle entre pre cordillera y la cordillera de Los Andes, alli paramos a descansar y a recuperarnos un poco de tanta emoción.
 
Continuamos camino, pasamos por la laguna de Horcones, y Los Penitentes un centro de esquí, donde la nieve, en plena primavera, todavía decía presente. Vimos el puente del Inca, otra maravilla natural coloreada hasta la irrealidad, donde hay un antiguo hotel de aguas termales que nacen entre medio de las estalactitas de hielo que decoran cada lugar del que puedan colgarse.
 
Y entonces pasó lo que se venía venir, a pocos kilometros con el Aconcagua a la vista y un nudo en la garganta, me largué a llorar, con la música de "Era" de fondo me corrian las lágrimas porque ya no quedaba otra forma de expresar lo que veía. Fue un momento sublime, profundo, hermoso y total.
 
Seguimos hasta la frontera chilena y volvimos a Mendoza por la ruta de Los Polvorines donde muchos otros bellos lugares ocupan lugar en la cámara de fotos, cargada a rabiar.
 
Dejamos atrás Mendoza, por la ruta 40, pasamos San Juan y en viaje a Rodeo, Nikki de dió el gusto de manejar un tanque cisterna con 35.000 litros de gasoil, el chofer del camion que nos llevaba pregunto si alguien se animaba y la tipa termino piloteando un camión de 57 toneladas, y 20 cambios.
 
En Rodeo descubrimos el dique Cuesta del Viento, donde se vive el mejor windsurf, y pasamos por el cañon del Rio Huaco que nos trajo hasta donde hoy les estoy escribiendo.
 
Me paseé por lugares donde vive la historia libertadora de medio continente; viendo lugares que albergaron a los grandes próceres de la patria y donde muchos otros cobardes bajaron la cabeza y se refugiaron en las iglesias, campos de batalla donde se ha forjado este país, caminos por los que transitaron en mulas los ejercitos de San Martín...
 
Disfruté, me eduqué, me emborraché, me emocioné, y entendí que esta patria es grande, y no lo digo solo por el tamaño.
 
Saludos entre vapores de Malbec, Nati.

La ruta del vino y las olivas‏

Y finalmente fuimos a Cafayate desde Salta por la ruta 68 pasando por 'la Quebrada de la Conchas' uno de los monumentos naturales más hermosos que he visto en mi vida. Un valle lleno de vida y colores, con cerros verdes rojos y violetas, y el viento que jugando con las piedras esculpió formaciones que nos transportan a lugares que solo podemos visitar en sueños...

Lugares como la Garganta del Diablo o el Anfiteatro que tiene el 80% de la acústica que posee el Teatro Colón, las estratificaciones de colores que se ven en la Yesera, la imponente belleza de Los Castillos o el Fraile y el Sapo que no necesitan de ningún cartel con nombre para que los identifiques.

En Cafayate disfrutamos de la riqueza de esta tierra privilegiada tomando vino: los insuperables Torrontés que definen la región y los nacientes tintos que le están dando una magnífica reputación vinícola y de 'lugar de buenos placeres' que definitivamente merece. Asi que lo nuestro fue recorrer bodegas terminando siempre con la clásica degustación y comer riquísimos quesos de cabra y nueces confitadas, además por supuesto de gozar con naturaleza que conforman los Valles Calchaquíes. Pasamos también por Amaicha del valle, donde fuimos a pasar el dia a la quebrada El Remate una caminata de 8 km entre viñedos y un dique y después a disfrutar de las heladas aguas de la cascada y un merecido descanso entre las gigantescas piedras al sol.

Desde allí seguimos hacia Belen y San Fernando del Valle de Catamarca donde descubrimos más vino y nos sorprendimos por la importancia del turismo religioso que por alli se practica, lo sobresaliente fué la visita a la iglesia de San Francisco, donde vimos el corazón milagrosamente conservado de Fray Mamerto Esquiú, al que la gente le pide por toda clase de sagradas curaciones (y parece que las dá!).

Allí tambien concurrimos a 'Expolivo 2007' y lo que empezó como una excusa para comer, al mejor estilo Clemente, un montón de aceitunas terminó con una enriquecedora experiencia en cata dirigida, por un panel de ciegos, de aceites de oliva. En la cual no solo descubrimos que este panel es el único en el mundo integrado por personas no videntes sino que hay sutiles diferencias de amargura, frutas y picante entre los óleos (jugo de aceitunas, en latín) provenientes de las muchas diferentes clases de aceitunas que se usan en el país para hacerlo.

Teníamos pensado continuar hacia La Rioja-San Juan, tierra de olivas si las hay, para visitar el parque nacional Talampaya y el parque provincial Ischigualasto (Valle de La Luna), pero el camión que nos llevó venia hasta Mendoza y... hasta acá nos hemos venido a ver por donde San Martín cruzó los andes y todo eso, y debo reconocer que también para seguir tomando vino!

Supongo que luego de visitar bodegas varias y la bonita ciudad de Mendoza marcharemos hacia el Aconcagua, techo de los andes y segunda montaña más alta del mundo, para luego volver a la ruta de la Rioja y hacer lo que alli dejamos.

Ok mis amores trato de mantenerme en contacto y me despido con todo mi amor!

Nati.

September 06

Los valles calchaquíes

Aqui estoy otra vez para contarles quedurante estos dias he estado paseando por los Valles Calchaquíes. Salta, Cachi, Y mañana si todo sale bien, nos vamos a Cafayate, pasando por la quebrada homónima, por aquí se trata otra vez de los cerros de colores las quebradas de ensueño, los rios medio secos a veces y el calor infinito de su gente. Para muestra, llegamos hace un par de días a 'El Carril', 37 km al sur de Salta capital, cuando pregunté en la plaza del pueblo donde nos podíamos alojar nos miraron con cara de... ¿y eso con que se come?
-no, por aquí no hay. Puede ser, tal vez, en el camping municipal...
-Es que no tenemos carpa...
-ay mi'jita entonces no sé...
 
Un poco desesperanzadas porque se venía la noche, seguimos encuestando a todo el mundo y ahí nomás nos dijeron que la Señora de Sajama por ahí nos podía ayudar. Después de preguntar en varios lados como llegar, y de que unos chicos que se sacaron fotos con nosotras dimos con la bendita casa.
 
Allí nos recibió una señora con bigudíes, diciendo ¡tengo todo, todo ocupado! ante nuestras caritas de desazón, nos tiró, ¡ya se, les voy a poner una cama en el comedor y yo duermo esta noche con la Gladys!
 
Al final la Seño nos calentó el agua para el maté, mandó a la Gladys, su nieta, a comprar pan con queso para que merendemos y con uno de los inquilinos de la casa, Don Juan, 'un señor muy serio, pero...buenísimo' nos prepararon unos chorizos a la parrilla para cenar.
 
Dormimos como reinas, comimos aún mejor y volvimos esta noche para quedarnos otra vez!
El otro dia compartimos como una familia, con hijos, nietos, inquilinos, gatos y perros, y una vecina y la peluquera que se quedaron a tomar unos mates horriblemente cebados por mi, pero la fusión de ser la novedad del pueblo con la amabilidad de esta gente sin par convirtieron esa tarde en una magnífica oportunidad de ver como se vive la vida en éste lugar.
 

Habia una vez una vaca en la Quebrada de Humahuaca...

Hola mis amores, aqui me ando, en la quebrada rodando por las cuestas y montañas, desde que crucé la frontera no hago más que comer y comer, que bizcochitos por aquí, medialunas por allá, tamalitos, humitas, alfajores, milanesas, empanadas, picadas y la lista no termina nunca, si sigo así voy a llegar a buenos aires pronto... pero rodando!!!
 
Bueno volviendo al viaje, estoy paseando por la Quebrada de Humahuaca (Humahuaca, Tilcara, proximamente Purmamarca, etc.) que es patrimonio Nacional y Cultural de la Humanidad. Por la belleza y la forma en que nuestros antiquísimos pobladores siguen resistiendo la perpetua invasión. Llámese: Incas, Españoles, o progreso, aquí se siguen conservando tradiciones y formas de vida, ritos, leyendas, y canciones y todo tiene un aire de atemporalidad solo roto por los modernos hospedajes y restaurantes hechos para los turistas de con plata que pagan miles por comer con vajilla de estilo el mismo tamal que te venden en papel en la peña de la esquina.
 
Enamorada de los colores increíbles que estos cerros le imprimen el paisaje, que te dejan pensando como la tierra puede pintarrajearse asi y la calidez de la gente de éste norte argentino, siempre dispuesta a ayudarte en lo que necesites; los olores y sabores que me despiertan la memoria de esto que ya visité pero que necesito redescubrir.
 
En Humahuaca subí al monumento de lo héroes de la guerra de la independencia y puteé por no recordar nada de las clases de historia sobre el éxodo jujeño y lo que por aquí pasó. También asistí al milagro del Santo que, por obra y gracia de la tecnologia, descubre su imagen a las 12 del día y de la noche y nos bendice moviendo su cruz. La iglesia de la Candelaria con su altar todo hecho en oro, que fué uno de los pocos sagados templos que visité en que no se respira muerte.
 
Hoy fuí al Pukará de Tilcara (ruinas de los poblaciones prehispánicas), visité el museo de arqueología (recontruído y armado respectivamente con la ayuda de la facultad de Filosofía y Letras de la UBA), y caminé por el mercado de artesanias en la plaza principal. y me deleité con los dulces y licores de hierbas y frutas locales que las manos tilcareñas saben hacer.
 
Esta pedazo reseco, lleno de cardos y rios sin agua merece la pena ser visto por todos los que nos llamamos Argentinos y tambien por los demás; es necesario que el mundo se entere de que aquí hay mucho para dar y mostrar.
 

Uyuni y el frio‏

Desde Potosí, salimos para Uyuni, pequeño pueblito sin nada interesante excepto por el desierto de sal que queda en las afueras, Fue un viaje de tres dias por el salar, los volcanes, géiseres y las lagunas de colores que están cerca del borde chileno y argentino.
 
Fue un viaje durísimo, tanto por la incomodidad de ir ocho personas en una camioneta como por las temperaturas y alturas que alcanzamos.
 
El primer dia estuvimos casi todo el tiempo dentro del salar, un lugar que es absolutamente increíble. Es un desierto blanco y plano de más de 12.000 km2, parece nieve pero es sal seca, dura y da como resultado una superficie increíblemente lisa, hasta donde te de la vista. Nos divertimos muchísimo planeando fotos divertidas.
 
Despues de visitar la "Isla Pescado" o Incahuasi, que es una isla de roca y cardones en medio del salar que en la época inca los "Chasquis" (mensajeros que corrían de un lugar a otro del imperio llevando información) utilizaban esta isla como puesto de relevo, alli pasaban el mensaje a otro chasqui que corría (a veces hasta por 3 dias) hasta las siguiente posta.
 
También visitamos un cementerio Chullpa, civilización preincaica y una cueva que fue un lago subterraneo con algas y corales petrificados colgando desde el techo. Caminando por arriba de la cueva hay cardones petrificados. Fue un dia de visiones bizarras con muchísimos espacios que parecen más de otro planeta que del nuestro. En la noche dormimos en medio del desierto en un pueblito de 10 casas llamado San Pedro (una vez más un nombre de santo por estos lares), con un frio imposible de soportar, manos y pies blancos como la nieve y la cara doliendo de tanta frialdad. A las tres de la mañana puteando tuve que ir a mear, afuera. Casi me congelo... pero de la impresión que me dió ver tantas estrellas juntas, ya no habia luna pero el cielo iluminaba como estadio de futbol.
 
El segundo dia todavia más frio paseamos por diferentes lagunas, una de ellas llamada "La Hedionda", llenas de unos flamencos todo terreno, viven en el desierto helado, resisten toda clase de acidez y minerales en las aguas, y no se inmutan ante los turistas; igualmente muchos jóvenes mueren de frío porque no llegan a adaptarse. También pasamos por el volcán Ollagüe que es límite con Chile. Para finalizar el día vimos el "Arbol de piedra" que son unas formaciones de lava volcánica erosionada por vientos que pasan de los 100 km/h. Hacía tanto frio y viento que nos bajábamos del carro tomábamos las fotos y volvíamos a encerrarnos, corriendo a ojos cerrados. También vimos una impresionante "laguna Colorada" por los microorganismos que allí viven y sirven de alimento a estos flamencos.
 
El tercer y último dia empezamos a las 5 de la mañana, ¡si leyeron bien! con una temperatura que invitaba a mandar el tour al carajo y seguir durmiendo hasta el verano próximo nos paramos a las 4.30 para cargar el carro y salir. Pero lo que nos esperaba bien valió la pena el esfuerzo. A eso de las 6.30, a 4.800 msnm y con el sol recién saliendo entre las montañas; vimos los geiseres "Sol de Mañana": humeantes huecos en el suelo con tierra derretida por el calor y las presiones del las capas subterráneas y el tufo más putrefacto que puedan imaginarse. Además de eso los más brillantes colores en la tierra de alrededor.
 
De allí nos trasladamos hasta las aguas termales. A un cuarto de las siete de la mañana a sacarse la ropita en el desierto y a saltar al agua. Dentro del pozón fue la primera vez que pude sentir mis manos y pies. Todos sonreíamos con cara de felicidad, pero entonces nos empezamos a mirar todos con cara de preocupación: eventualmente debiamos salir del agua... con alaridos de dolor y a velocidades nunca vistas saliamos a soportar las ráfagas heladas que nos golpeaban con miles de piedritas que el viento arrastraba. Secarse y vestirse se hacia casi imposible puesto que las toallas, tras cada ráfaga, se congelaban y lo mismo pasaba con el pelo, también el de la cabeza!
 
Despúes de un magnifico desayuno que incluia "dulce de leche" nos marchamos a ver la última de nuestras maravillas: "la laguna verde", gigantesco espejo verdáceo (como se imaginaran) enmarcada por los volcanes Licancahúr y Putana, aquí si no había flamingo que pudiera con tanto mineral.
 
Imborrables fotos en mi cabeza y mi corazón. En especial del Desierto Salvador Dalí, una rara planicie con rocas inmensas diseminadas al azar entre montañas altísimas con los más brillantes colores que sirvió para la inspiración del gran maestro que allí mismito fue a pintar.
 
Ahora, después de como miles de horas sentada en auto, tren y autobus finalmente estoy en Humahuaca, con una enorme felicidad de poner mis pezuñas en suelo argentino otra vez. Ya comí medias lunas, vigilantes, milanesa a la napolitana, sanguche de lomito, y el primer café decente en mucho, mucho tiempo.
 
Maravillada una vez más con la belleza de este país, disfruto de cada minuto y planeo la ruta de bajada hasta Buenos Aires poniendo todo el cuidado de no perderme detalle de esta patria linda que Dios me dió.
 
Asi pues, nos vemos al rato!
 
Besos, abrazos y todo mi amor!
Nati.