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9月6日 Visita al infiernoAquí estoy en la ciudad mas alta del mundo (4090 msnm) o eso es lo que dicen por aquí. Potosí es una cuidad que deja ver lo grandiosa que fue en tiempos de la colonia, gracias a la inmensa cantidad de plata que se obtenía del Cerro Rico, fue ícono de la abundancia, como lo es el mascarón del dios Baco (dios romano del vino) que adorna la casa real de la moneda. En la mañana de ayer visitamos ese emblemático lugar, y me deleité con las monedas hechas a mano y con el proceso de fabricación con maquinarias movidas por mulas que eran el top de la tecnología colonial. España mandó traer en viaje de dos años por tierra y mar estas tres gigantescas laminadoras de madera que ocupan una enorme habitación y también el subsuelo donde 4 mulas atadas a ellas las hacían girar. El promedio de vida de esos animales era de 100 dias... como casi todo esclavo, hombre o bestia, en la época colonial. En esa casa se acuñaron manualmente, una por una, más de 11 millones de monedas de oro y plata. Algunas de esas hechas para el Virreinato del Rio de La Plata a partir de 1813, vi el documento original que manda a hacerlas, que tenian que llevar la imagen del sol y la leyenda 'En unión y libertad'. Dato curioso: en América, no existian los centavos asi que si habia que pagar 1 real y medio, se tomaba una moneda de un real y se la partía en dos. Luego fuimos a hacer un tour por las minas, manejadas por cooperativas, que hay en el Cerro Rico, cuando nos poniamos la ropa y el equipo (botas, cascos, y linterna) me entró la sensación en el cuerpo de que lo que iba a ver no era algo preparado para turistas. Hicimos una primera parada en el mercado donde los mineros compran sus vituallas, leáse cigarros, alcohol y hojas de coca con su respectivo catalizador, cenizas de banana (dulce) o de quinua que es un cereal andino muy utilizado. Alli compramos cada uno hojas de coca y una gaseosa para darle a los mineros como regalo por mostrarnos su forma de vida y rituales. En la entrada de la mina, un hueco negro de menos de un metro y medio en la piedra, vimos los rieles por donde tres o cuatro de los empleados más jóvenes empujan en vagones, que se salen constantemente de la guía, una y media tonelada de 'complejo' (mezcla de plata y zinc y otros minerales) por vez. Una persona para ganar buen dinero necesita movilizar al menos 10 toneladas diarias. Si no encuentras nada, nada ganas. Empezamos a caminar en la más completa oscuridad solo cortada por las tenues luces de las linternas pegadas a nuestros cascos cuando a escasos 50 metros de la entrada vimos al diablo... o al tio como lo llaman aquí. En un lado del camino habia una estatua del 'tio', dueño del submundo, que en esta mina llaman Jorge; cubierta de adornos y hojas de coca. Alli, Willy nuestro guía ex trabajador de esa misma mina donde murieron su padre en un accidente y su abuelo de silicosis, nos explico que la vida en las minas se parece bastante al infierno: con temperaturas que van hasta los 45 grados, oscuridad total, polvos altamente tóxicos, y la posibilidad latente de que en una explosión se venga todo para abajo. Por eso en todas las minas los trabajadores veneran al tio (deformación de una palabra quechua que significa viejo amigo) al que se le pide permiso para extraer, también por seguridad y para hallar mineral. Las hojas que van al piso son para la Pacha Mama a quien también se le pide para la suerte de encontrar. Willy hizo su ritual en quechua y luego nos ofreció a cada uno de nosotros si queríamos pedir por nosotros y por los mineros para que todos podamos entrar y lo más importante: salir y para que todos hallemos lo que vinimos a buscar allí. Después del ritual en quechua que nuestro guía hizo fué nuestro turno, asi que a juntar coraje y a pedirle al diablo para que nos deje ver, sentir y sobre todo para que nos deje salir, también a la Pacha puesto que la tierra es su reino y nosotros nos estabamos moviendo bien adentro de sus entrañas. Continuamos caminando entre piedras y agua con el inconfundible olor azufre que nos recordaba constantemente en los dominios de quien andábamos. En algunos pasajes debíamos escurrirnos entre las paredes porque los carros cargados de piedras no cesaban nunca su lento paseo. Así nos seguimos moviendo cada vez más adentro de la montaña, a veces corriendo porque no había espacio para nosotros y los vagones, a veces casi gateando porque los túneles así lo requerían. Los colores que pudimos ver en la piedra fueron increíbles, con estalactitas de cobre gotendo frente a nuestros ojos y los destellos de los metales mezclados con la roca. Llegamos hasta una zona, donde había trabajadores perforando la priedra en varios niveles. Entre nivel y nivel debe haber entre 20 y 35 metros para evitar que se desplomen con las voladuras, pero eso pasa casi siempre solo en teoría. Tomamos un descanso con 2 trabajadores que sumaban 47 años de experiencia en las minas. Nos sentamos de lado a un altar en el fondo de un túnel al que se accede gateando y solo sentado se puede estar. Hablando con los mineros que fumaban y chaqchaban (masticaban) coca con una temperatura que nos hizo sudar como el verano más caliente de repente escuchamos un BOOM que nos dejó con el corazón en la mano y una presión casi isoportable en los oídos y en el pecho, el minero tranquilo nos dijo: "van a ser sólo 4 más", con cada explosión de dinamita respirábamos más y más polvo y recién con la última mi corazón volvió al ritmo normal entonces nos explicaron que esas voladuras eran a treinta y cinco metros en un nivel inferior al que estábamos. Después continuamos, trepando con sogas y palos hasta el nivel superior donde dos mineros perforaban para poner las cargas explosivas, tuvimos que hacerlo rápido pues solo teníamos diez minutos hasta la próxima explosión. Cuando llegamos ahí vimos como hacían, con taladros neumáticos, huecos de 1,20 m por 3 cm donde luego pondrían la dinamita, era casi imposible ver de tanto polvo; imagínense la proeza de respirar con tanta toxicidad flotando. Arsénico, asbesto, sílice... y la cuenta de venenos recién empieza. Salimos de esa "cueva" y pudimos respirar aire fresco otra vez y para terminar el tour compramos un cartucho dedinamita y Willy lo voló con nosotros a distancia segura asi y todo al aire libre pudimos sentir la onda expansiva que nos golpeó con fuerza... Los españoles tenían esclavos trabajando en turnos de hasta 36 horas por 10 de descanso, la vida allí dentro era corta, muy corta; el arduo trabajo y le exposición constante a gases y substancias altamente tóxicas no ayudaba mucho y dicen que han sacado tanto mineral como para hacer un puente de plata entre Bolivia y España y seguir transportando carros cargados. La vida ahora no es mucho mejor: los turnos son de ocho a diez horas y las salud queda irremediablemente arruinada despues de siete años de trabajo, ya no se consigue tanta plata como antes y si se encuentra alguna la calidad es infinitamente inferior, asi y todo, todos los dias ejércitos de hormigas humanas se meten sonrientes con la esperanza intacta de encontrar la veta que los salve, a ellos y a sus familias. Uno cortito sobre el transporte peruanoUstedes creyeron que el transporte en Bolivia era malo, esperen a leer sobre mi travesia por tierras incas... Primero, y esto es culpa mia, mia y solo mia, compré un tour a las islas flotantes de totora (pura paja) y llegada la hora de salida no se veia ningun movimiento, pasados 15 minutos empecé a protestar (más que nada porque descubrí que podía hacer el mismo tour pagando centavillos), yo trataba indignada de reclamar mis derechos turisticos cuando una señorita muy tranquila me espeta sonriente: usted tiene su reloj con hora boliviana?, la p... madre! cuando crucé la frontera me olvide de cambiar la hora! Bueno volviendo al transporte Puno-Cusco, yo de lo más feliz creyendo que hacia el negoción compro pasaje para las 8:30 pm, y la señora que me lo vende, poniendo mucho enfasis en la comodidad, me muestra fotografias de maravilloso autobus en el que iba a viajar con asientos cama, televisor, calefacción, baño y hasta azafata. Pues bien, despues de chupar frio por media hora en una rampa de embarque con olor a meo concentrado subimos finalmente al bus. Alli fue donde descubrimos que las fotos eran realmente de este autobus pero las habían tomado en 1980 cuando lo compraron. Una vez arriba viendo el estado del transporte: de los televisores solo quedaban unos pocos cables, no calefacción, ni hablar del baño o las butacas cama. Camino entonces apretando fuerte el ticket entre los dedos, chequeando uno a uno los numeros de las butacas que grande fue mi sorpresa cuando descubro que si, tal como lo temía, mi asiento estaba roto; no solo colgaba de vaya uno a saber donde sino que además no se reclinaba! Resiganada a pasar las proximas 8 horas en posición de 90 grados, el autobus parte tan solo una hora y veinte minutos tarde. A las tres cuadras el coche para y descrubro otra vez llena de asombro que vendieron pasajes intermedios, lease personas que viajan sentadas o paradas en el medio, si, si, en el PASILLO! Paciencia y vaselina, me cagarom de lo lindo, como a una novata que nunca viajo por aquí, cuando me decia a mi mismam tranquila que podria ser peor descubro que mi ventanilla se abria con las vibraciones... Pararon dos veces más a cargar intermedios, y llegamos a Cusco con 3 horas de retraso! Salute y hasta la próxima! Nati Cusco y mas alláAcá me reporto desde el "ombligo del mundo" o Cusco para los amigos; mi paso por Copacabana tiene un sabor agridulce, por un lado fue maravilloso ver tantas caras conocidas, tantos amigos que me recibieron con los brazos llenos de amor; y por el otro la sensación de que ya cerré ese capítulo de mi vida y que tuve que decirle adios a un lugar plagado de buenos recuerdos. El lago Titicaca continúa bello como siempre y frío como nunca; por las calles de Copa me refugié en los bares de siempre y en los nuevos también, caminé cuesta arriba hasta quedar sin aire para ver un atardecer en el cerro el Calvario, ne tomé un barco lentísimo hasta la Isla del Sol. Allí caminamos, cerro arriba, cerro abajo, cerro al costado y cerro adentro, (tengo la paciencia llena de tanto cerro!) y despues de un gran abrazo y algunas lagrimas junté mis petates y al Cusco me vine. Aquí en el Perú nada ha cambiado, tal como los incas lo dejaron, los españoles lo aniquilaron y volvieron a construir y como yo me lo acordaba, está. Me he pasado estos dias recorriendo ruinas esplendidas, tomando jugos de berenjena en el mercado y abrigandome de un frio impiadoso que me tiene la cara y los labios pelados. Probablemente pasado mañana finalmente camine triunfal (por las vias del tren, bueno y barato) hasta la grandiosa Machupicchu recientemente coronada como una de las nuevas siete maravillas del mundo. Voy a visitar este lugar por primera vez, pese a que 5 años atrás estuve allí y la contemplé a vista de pájaro desde el Putucusi. Buenos mis queridos amigos y familia, me despido una vez más con todo el amor que me cabe, hasta mi proxima entrega. Nati La Paz, La Paz, La Paz un paso adelante y tres para ´trasOtra vez en mi querida Bolivia; La Paz nos recibió nevando (primera vez en 27 años que nieva en la ciudad). Llegamos despues de un viaje de casi 2 dias en autobus desde Guayaramerin, la frontera con Brasil. Para los que saben lo que es el transporte en tierras bolitas se pueden imaginar la odisea que fué; a los otros paso a detallarles: Sentadas en la última fila (la de 5 asientos) en un bus que no tiene baño pero que huele como si fuera uno. Pasando por caminos que no han conocido pavimento en toda su historia, con un frio que te pone los labios azules y rebotando en cada pozo del camino, tan alto que mi cabeza pego en el maletero lateral del techo 3 veces. A media noche del primer dia de viaje era tal el bamboleo que de la desesperación nos dió un ataque de risa que despertamos a todo el autobus. Era de show ver las cabezas en línea saltar al unísono y las trenzas de las cholas que bajaban unos segundos despues que el resto del cuerpo. Finalmete después de como 40 horas y con los riñones y demás órganos en la mano, amen de quichisientos bartulos, llegamos a "El Carretero" hospedaje paceño por excelencia de cuanto viajero que se precie. Lugar lleno de mística y mensajes en las paredes en todas las lenguas que quieras leer. Estos dias en La Paz han sido de reecontrarme con olores, sonidos y sabores que tenía olvidados en un rincón de la memoria y el corazón. Caminar por estas calles con inclinaciones que desafian la ley de gravedad, pulular por una cuidad atestada en donde la vida toda ocurre en la calle, allí comes, te duchas, cagas, gozas y aprendes. Es un gran mercado que se extiende por cada avenida, calle o callejón, todo esta copado por torres del mismo producto que rodean por los 4 lados a la cholita que te atiende a la que solo le puedes ver los ojos ¡¡¡y todos en la misma calle tienen exactamente lo mismo al mismo precio!!! A casi 3600 msnm, la vida parece transcurrir a una velocidad impensada para ésta altitud que apenas te deja respirar. Visité el Mercado Negro, el Mercado de Hechiceria, las ruinas de Tiwanacu, hoy voy a caminar hasta la Muela del Diablo y mañana, si todo sigue según lo planeado, parto rauda para el Titicaca de mis amores, espero estar de nuevo en Copacabana donde fuí tan feliz! Abrazos con ralo oxígeno pero cargados de ojas de coca! Los ama, Nati. Verde amarelha de meo coraçãoOtra vez en el ruedo, esta vez me trae recorriendo parte de Brasil, con destino Bolivia & the Inca world. Me pase 4 dias en un bote de carga por el rio Madeira y parte del rio Amazonas, durmiendo en hamaca en la cubierta principal atestada de brasileiros. Sin mucho que hacer, lo más de lo más, era subir a la cubierta superior, (al aire libre) a fumar um cigarrilho... alora falo portugueis. Mientras esperábamos por los distintos llamados de la cocina lease desayuno, almuerzo, cena y café por la tarde y en la noche. Lento andar, plagado de sonidos nuevos y con la constante del agua marrón deslizandose bajo nosotros. Los amaneceres y ataedeceres fueron de ensueño, vi algunos delfiines de agua dulce, montones de cotorras y ni un puto mono! Ahora estoy en Porto Velho, esperando un autobus que a partir de las 14:00 me transportará, 4.30 horas mediante, hasta la ansiada frontera con Bolivia. Os mais grandes saudos do mundo! Natinha. |
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